Agitación por las gasolineras

Redacción Revista Petróleo y Gas febrero 21, 2017 Comentarios desactivados en Agitación por las gasolineras

La lucha por el mercado nacional de distribución de combustibles entre varios de sus principales actores sigue latente en un contexto en el que la demanda de los consumidores aumenta.

El pasado 16 de noviembre, la Compañía de Petróleos de Chile (Copec) hizo el anuncio de la compra del negocio de lubricantes de ExxonMobil Andean Holding LLC en tres países del Área Andina. Este negocio, que tendrá su cierre final cuando las autoridades nacionales den su beneplácito, se produjo luego de desembolsar USD 747 millones, una de las mayores adquisiciones del sector empresarial del 2016 en esta parte del mundo.

Por el volumen de esta operación, el negocio de los lubricantes y estaciones de servicio se transformará en Perú, Ecuador y Colombia. Y aunque la integración de ambas compañías en este último país se prevé se produzca en el tercer trimestre del presente año, Copec, que adquirió en 2010 la mayoría accionaria de Terpel, firma de origen nacional fundada hace 60 años, aumentará su participación en el mercado nacional, convirtiéndose de paso en el primer jugador.

Las cuentas son las siguientes. Actualmente Terpel cuenta con 1.911 estaciones de servicios en el territorio nacional -200 de su propiedad y las restantes en condición de afliadas-. Al sumarse las 769 que opera ExxonMobil completaría una capacidad instalada de 2.680 estaciones o gasolinerías. Si se tiene en cuenta que en Colombia, según cifras oficiales, hay 4.968, Copec superaría el 50 por ciento del total nacional. En otras palabras, su cuota que hoy se encuentra en el 44 por ciento por ciento, estaría cerca al 60 por ciento.

Y aunque el presidente de la compañía chilena y presidente de la Junta Directiva de Terpel, Lorenzo Gazmuri, en diálogo con el periódico Portafolio, afirmó que las estaciones que estaban bajo la égida de la compañía estadounidense serán “revendidos”, también es cierto que esta hizo una consulta ante la Superintendencia de Industria y Comercio para saber si luego de esta adquisición se configuraría alguna posición monopólica o dominante en el mercado.

Esta noticia ha devuelto al primer plano de las noticias las disputas que, desde tiempo atrás, se han venido presentado entre varios actores del mercado, mayoristas y minoristas, por el usufructo de un negocio que cobra mayor escala sobre todo y teniendo en cuenta la expansión de la demanda como consecuencia del aumento del parque automotriz nacional. Según el Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT), a corte de junio del 2016 este superaba los 12,5 millones de unidades entre vehículos particulares, públicos, motos y máquinas.

La Federación Colombiana de Distribuidores Minoristas de Combustibles y otros Energéticos (Fendipetróleo), gremio que agrupa 1.020 estaciones de servicio en el país, se ha pronunciado en espacios públicos y privados, sobre el proceder de Terpel en el mercado.

La razón de esta reclamación, según lo expresado por los voceros de la agremiación del sector de combustibles en las diferentes regiones del país, ha sido que la multinacional chilena participa por partida doble en el mercado. De una parte, como un gran distribuidor y de otra parte como minorista, situación que, según ha explicado, ha llevado al manejo de los precios. Este hecho ha llevado a la quiebra a distribuidores y al cierre de muchas estaciones en el país.

En julio del 2016, Fendipetróleo llevó su malestar a los tribunales al instaurar ante la Fiscalía General de la República una demanda ante Terpel por “agiotaje y concierto para delinquir”. La razón explicada por el demandante se encuentra en la venta de los combustibles que, según reseñan, se hace por debajo del precio del mercado, en una acción a la que califican de competencia desleal.

“Esta demanda la hacemos porque Terpel está acabando con el negocio de muchas familias y fíjense la estrategia que utilizan: si hay una Terpel cerca de una estación de gasolina diferente, el galón de gasolina lo venden más barato, pero cuando hay una estación Terpel muy distante, el precio de galón de combustible lo venden a mayor valor“, aseguró en ese momento, en rueda de prensa, Francisco Calle, vocero de Fendipetroleo.

La respuesta de Terpel no se hizo esperar y en la misma semana aseguró no hacer parte de una cartel de gasolina. Días más tarde, La Asociación de Estaciones de Servicio del Norte de Santander (Asesnort) y otros distribuidores en otras regiones del país respaldaron esta postura y se mostraron en desacuerdo con la acción penal tomada por el gremio. 

Aunque a la fecha todavía la justicia no ha proferido fallo, la polémica continúa y mientras tanto, la lucha por las estaciones de servicio, en las que también participan otros jugadores como Petrobras y Biomax, que han anunciado movimientos, no para y en medio de un escenario que, como el colombiano, registra uno de los precios más altos del galón del mundo. En el negocio de Copec se incluiría la compra de Biomax, aunque no está confirmado. 

La empresa Terpel ha anunciado un cronograma de la operación, luego del acuerdo con Copec, Mobil Petroleum Overseas Companuy Limited y Exxon Mobil Ecuador Holding B.V.

Además de la aprobación de la asamblea de accionistas de diciembre pasado y la solicitud radicada ante la Superintendencia de Industria y Comercio a finales de 2016, “se creará un Comité de Transición” de la operación, integrado por representantes de las empresas vinculadas al negocio.

El paso siguiente es la aprobación de la integración por parte de la Superintendencia, que tiene un plazo ligado a distintos factores que no tiene fecha específica. Esto podría darse a mediados del segundo semestre de 2017.

Un mes después de la autorización de la SIC puede darse el cierre de la operación y toma de control de las compañías. 

La operación puede ser financiada a través de distintos intrumentos que incluyen un crédito puente, una obligación de largo plazo, el producto de la enajenación de Exxonmobil en el país o incluso un aporte de capital de los accionistas.

El monto del negocio se estima en USD 747 millones, de los cuales más de 500 millones es el valor patrimonial de las empresas adquiridas.

Terpel, empresa que preside Sylvia Escobar, jugará un papel importante en la operación, pues el acuerdo establece que Copec Combustibles “podrá ceder los derechos de distribución señalados a una o más filiales, incluida Terpel”.

El futuro de la operación, la más importante de los últimos años en la distribución de combustible al por menor en Colombia, está supeditada a la autorización de la entidad encargada de regular la copetencia en el país, la SIC. 

En Colombia el mercado al por menor de combustibles y lubricantes se ha movido entre otros negocios, con las fusiones de Biomex y Brio y su posterior venta a un extranjero, así como la entrada de Copec al país y la venta del negocio de Shell.

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