Arranca era de la hostilidad

Redacción Revista Petróleo y Gas febrero 14, 2017 Comentarios desactivados en Arranca era de la hostilidad

Las primeras decisiones de Donald Trump advierten una gran inestabilidad en las relaciones comerciales del mundo y México parece ser el primer gran damnificado.

La estrategia de la campaña de Donald Trump se basó en la agresividad contra todos: contra el gobierno de Obama, los demócratas, sus propios copartidarios republicanos, los medios de comunicación, la Unión Europea, la OTAN, China, el libre comercio, los ambientalistas, las mujeres y contra los homosexuales.

A Latinoamérica no hizo alusión alguna directa en la campaña aunque sí hubo temas que impactan a la región: la inmigración y los anuncios proteccionistas que implican una afectación del comercio de exportación de esta zona del mundo. Ya sea en forma directa o por extensión.

Sin embargo, México sí fue objeto directo de los embates de Trump, desde comienzo de la campaña en 2015 y en varios frentes muy sensibles para su vecino del sur. Esas amenazas van desde la construcción de un muro en la frontera hasta la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que también incluye a Canadá, que para el mandatario le ha hecho un gran daño a la economía de los Estados Unidos, en términos de empleo y desplazamiento de inversiones.

Los mexicanos ya han comenzado a sentir el impacto de la hostilidad del norte: el peso mexicano se ha depreciado casi 40 por ciento en buena parte como una reacción nerviosa de los mercados. Una vez elegido Trump, el peso mexicano se ha hundido sin parar y han sido insuficientes las medidas del Banco de México y los recortes al gasto público del gobierno de Peña Nieto.

“Donald Trump puede llegar a ser una película de terror para México”, dijo hace unos días el presidente del Banco de México, Agustín Carstens.

Y es que los datos de la relación entre los dos países no son nada despreciables y por el contrario son de “talla mundial”, lo que significa que aunque el impacto mayor lo sufrirá México, para Estados Unidos el asunto no resulta indiferente.

–           La frontera es una de las que tiene mayor actividad en todo el mundo. Cada día se mueven por ella 300.000 vehículos y 70.000 camiones de carga por un valor al día de USD 1.000 millones.

–           Las exportaciones de México a Estados Unidos fueron en 2015 USD 308.890 millones y las importaciones ascendieron a USD 186.800 millones, lo que significa cerca de USD 500.000 millones de comercio bilateral. La balanza favoreció a los mexicanos en USD 122.000 millones.

–           La inversión de Estados Unidos en México fue de USD 15.797 millones en 2015.

–           Cinco millones de empleos estadounidenses dependen de las exportaciones hacia México.

–           50 consulados mexicanos hay en Estados Unidos, más de lo que cualquier país del mundo tiene en otro.

–           33,7 millones de mexicanos viven en EE. UU. y representan el 11 por ciento de la población total.

–           2 millones de mexicanos fueron repatriados de Estados Unidos entre 2010 y 2015.

–           Más de USD 25.000 millones fueron las remesas de EE. UU. hacia México en 2016.

El muro y lo demás 

Aunque Trump ha decidido ya la construcción del muro en la región fronteriza que impida, supuestamente, la inmigración y el tráfico de drogas, la controversia ahora es acerca de quién lo pagará. El Gobierno de Peña Nieto ha rechazado la idea de que su pago sea a cargo de México. Trump ha admitido que inicialmente lo costeará,l pero que México lo pagará de una forma u otra.

¿Cómo? En forma indirecta podría ser a través de un arancel por las importaciones provenientes de México. Los cálculos básicos estiman el valor del muro entre USD 8.000 millones y 25.000 millones.

“Todo se nos reembolsará en una fecha posterior con cualquier transacción que hagamos con México. Solo le digo que habrá un pago, que sucederá de alguna forma, quizás de una forma complicada”, ha dicho Trump.

De acuerdo con la Casa Blanca, la medida determina la “construcción de una larga barrera física en la frontera”.

Un segundo tema de impacto directo sobre México tiene que ver con las amenazas de Trump a las empresas localizadas por fuera del territorio de Estados Unidos y que producen a costos más baratos. En la mira inmediata están las grandes empresas de automotores que durante los últimos años anunciaron grandes proyectos de inversión en México. Ahora se quiere que esas compañías vuelvan a Estados Unidos o de lo contrario deberán pagar un arancel de 30 por ciento que encarece sus productos.

Mientras que Ford Motor anunció que retiraba la inversión de USD 1.600 millones de la planta que estaba construyendo en San Luis Potosí, General Motors informaba una inversión de USD 1.000 millones en Estados Unidos, señalando que ya no producirá las camionetas pick-up en México si no en Michigan.

Sin embargo, empresas extranjeras como Toyota y la alemana Mercedes Benz fueron muy parcas frente a la amenaza de Trump.

Protección interna 

Un tercer punto en la “bronca” de Trump contra México tiene que ver con la renegociación del Tratado de Libre Comercio que incluye también a Canadá y que rige desde 1994, este beneficia el intercambio de bienes y servicios. Donald Trump anunció que desde el comienzo de su administración planteará a México una renegociación, alegando defender el empleo de la clase media y el comercio justo.

Y todo parece indicar que la renegociación no incluye a Canadá, que podría firmar un acuerdo bilateral con Estados Unidos y dejar solo a México que depende en un 73 por ciento de sus exportaciones a Estados Unidos.

“Queremos a nuestros amigos mexicanos, pero nuestros intereses nacionales van primero y la amistad después. Las dos cosas no son mutuamente excluyentes”, es una frase atribuida al gobierno de Canadá, aunque el presidente de Justin Trudeau ha negado que vaya a abandonar a México en las negociaciones.

La reacción de Trump no es solo contra el NAFTA sino contra el libre comercio en general, pues ya decidió no ratificar el TPP, acuerdo comercial de EE. UU., Canadá, México, Perú y Chile con siete países de Asia-Pacífico, entre ellos Japón y Australia. La duda que surge ahora es si el TPP puede seguir adelante sin Estados Unidos lo cual beneficiaría a China que entraría como líder del bloque, pero hay quienes sostienen, como el gobierno de Canadá, que el tratado está hecho de tal manera que solo puede entrar a regir con Estados Unidos como miembro, lo cual sería un golpe al esquema.

Finalmente, desde comienzos de la campaña, el candidato Trump se ha enfocado contra México en el tema de indocumentados y no pudo ser más duro: “Cuando México envía su gente, no envían a los mejores. Envían gente que tienen muchos problemas… Los inmigrantes (mexicanos) traen drogas, crimen, son violadores”. Y esto no solo incluye a México sino a Latinoamérica.

Según el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, en 2015 se deportaron a 242.456 mexicanos, un 73 por ciento del total expulsado, lo que estaría dando la razón al nuevo mandatario.

La guerra de Trump contra los indocumentados tiene ya otro elemento: se congeló fondos para ciudades que se niegan a detener y deportar inmigrantes en situación irregular.

La frontera entre ambos países tiene una extensión de 3.142 kilómetros y 83 millones de personas viven en los estados fronterizos y es utilizada por gente no solo de México sino de otros países para ingresar en forma irregular al país del norte.

“Las agencias federales aplicarán las leyes migratorias sin remordimientos”, es el mensaje de la Casa Blanca en la que ahora el inquilino es el magnate Donad Trump, que paradójicamente promueve hoteles en otras partes del mundo, financió durante mucho tiempo el reinado de Miss Universo y utilizó mano de obra barata de inmigrantes para montar su imperio de construcción en EE. UU.

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