El barco que cambió el panorama del gas en Colombia

Redacción Revista Petróleo y Gas diciembre 19, 2016 Comentarios desactivados en El barco que cambió el panorama del gas en Colombia

Uno de los recuerdos más  dramáticos que dejará el 2016 en el sector energético nacional fue la amenaza de racionamiento a causa del más fuerte fenómeno de El Niño de los últimos años, crisis que fue agravada por los problemas de abastecimiento de gas para las térmicas y los altos costos de la generación con combustibles líquidos, que dispararon las tarifas del servicio.

Actualmente el panorama del sector energético está cambiando y en gran parte se debe a que tres de las principales térmicas del país, ubicadas en la Costa Caribe, cuentan con un suministro en firme de gas con la entrada en funcionamiento de la primera terminal portuaria de importación y regasificación de Gas Natural Licuado (GNL), de la Sociedad Portuaria El Cayao (Spec).

Este proyecto se originó como una respuesta a la declinación de las reservas de La Guajira y a las proyecciones de aumento de la demanda de gas natural, especialmente para no afectar los despachos de energía eléctrica de los generadores térmicos.

La terminal opera con una unidad flotante que durante los próximos diez años permanecerá en el muelle de Spec en Barú en la bahía de Cartagena, recibiendo GNL importado para regasificarlo y ponerlo en el mercado nacional .

En un solo día puede regasificar 400 millones de pies cúbicos de gas natural, volumen que permite atender una generación termoeléctrica con capacidad de 2.000 megavatios, lo que representa una cuarta parte del consumo nacional.

Es la primera regasificadora que opera en Colombia y la ha ubicado en el mapa de países importadores de gas. Argentina, Chile y Brasil, usan este sistema desde hace varios años, con buenos resultados.

Durante 16 meses se construyó este complejo que tuvo un costo de unos 150 millones de dólares, el mismo también podría ser usado, a futuro, para la exportación de gas.

Cómo funciona

La terminal está compuesta por una unidad flotante de almacenamiento y regasificación (FSRU, por sus siglas en inglés), una plataforma de atraque con dos brazos de alta presión, un muelle de 760 metros de longitud, una estación de medición en tierra y un gasoducto de 10 kilómetros que se conecta al Sistema Nacional de Transporte (SNT).

La unidad flotante es un barco llamado Höegh GRACE, diseñado y construido bajo los más altos estándares de calidad y tecnología, en Ulsan, Corea del Sur, en 2015.  Su capacidad de almacenamiento es de 170.000 metros cúbicos de GNL y la capacidad de regasificación es de 400 millones de pies cúbicos diarios.

El GNL es gas natural (metano) que se transforma de su estado natural a líquido sometiéndolo a temperaturas de -162°C. Este proceso reduce el tamaño de la molécula unas 600 veces para almacenarlo. Es transportado a presión atmosférica en buques especiales llamados metaneros.

El GNL se mueve en buques metaneros y se transfiere a la unidad flotante a través de mangueras criogénicas, allí se almacena y es regasificado mediante un proceso de última tecnología, que básicamente consiste en volverlo a su estado gaseoso. Después de la regasificación, es conducido, a través del gasoducto conectado con la FSRU mediante los brazos de descarga instalados en la plataforma de atraque, a una estación de medición para ser filtrado y medido en tiempo real.

Tras este proceso, se regula la presión del gas mediante válvulas de control y es inyectándolo al SNT por medio del gasoducto de conexión.

Confiabilidad en suministro

Antonio Celia, presidente de Promigas, que una de las accionistas de Spec junto a Barú Investment, sostuvo que la entrada en funcionamiento de la planta, inaugurada oficialmente el pasado 2 de diciembre por el presidente Juan Manuel Santos, representa una garantía de confiabilidad en  el suministro de gas natural aún en las épocas más críticas de hidrología.

“En general el país obtendrá una notable mejora en la canasta energética. Los precios, si bien son mayores que los del gas producido en Colombia, son mucho menores que los combustibles líquidos”, añadió Celia.

El presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Luis Fernando Andrade, dijo que esta planta ”representa es que nunca más vamos a tener el riesgo de un apagón por falta de gas”, dijo Andrade.

Sostuvo que este proyecto es “el seguro de vida” para el sistema de gas en Colombia, pues en caso de que se presenten problemas de escasez puede recurrirse a la importación.

Los clientes: gas para las térmicas

El GNL que es procesado en la planta de regasificación pertenece a tres grandes generadoras térmicas de la Costa Caribe,  Termobarranquilla,  Termocandelaria y la Zona Franca Celsia, las cuales integran el grupo de generadores térmicos que fue conformado para esta operación. “Esta infraestructura permite que estas unidades puedan generar con gas natural ante situaciones críticas y atiendan las necesidades normales de generación con gas natural en reemplazo de combustibles líquidos”, dijo el presidente de Termobarranquilla S.A. (Tebsa), Luis Fernández Zaher. En condiciones normales la generación térmica atiende entre el 20% y 30% de la demanda nacional de energía y en temporadas críticas este porcentaje puede superar el 50%.

Fuente: El Heraldo

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