El ‘dios’ dólar

Redacción Revista Petróleo y Gas enero 7, 2015 Comentarios desactivados en El ‘dios’ dólar

¡Que hay ganadores con la devaluación es evidente, pero nadie sabe su carácter sostenido, como tampoco puede ser argumento sólido que la depreciación del peso contrarreste el impacto de los menores precios del crudo! Lea acá la edición completa de la Revista Petróleo y gas: Una “cruda” realidad.

Una economía muestra su fortaleza cuando su moneda es fuerte, lo demás es carreta… creer que hay competitividad cuando su moneda es débil es un chiste. Por eso, lo que está pasando hoy con el dólar es bueno para Estados Unidos y malo para el resto, en particular para los países emergentes que, en la generalidad de los casos, tienen que poner más moneda local para pagar su deuda pública, se encarecen sus importaciones lo cual afecta a su industria y a sus consumidores (alza de precios) y si quieren atraer capital tienen que subir las tasas de interés.

Es real: si el peso colombiano, el real brasileño, el argentino o el chileno se debilitan, los inversores no son tontos: se van o se abstienen de hacer negocios porque es más rentable buscar activos con más utilidad en dólares en Estados Unidos. El fortalecimiento de la divisa patrón genera restricciones en las condiciones financieras para los demás, en particular entre quienes se financian en el exterior.

Hace un tiempo se llegó a hablar de que el dólar dejaría su puesto como divisa y ahora se comprueba que eso era una equivocación rotunda. Luego de una década oscura, la recuperación del verde regresó para quedarse por otro tiempo largo y su atractivo como fuente de inversión crece y podría ser mayor si la Reserva Federal sube la tasa de interés en 2015 al cerrar su programa de compra de deuda que ha mantenido subsidiada en los últimos años.

No hay certeza sobre lo que pasará con el dólar el año entrante, como nadie puede cobrar lo que está pasando, pues todos se equivocaron, expertos y no expertos y esa incertidumbre es quizá el principal problema que se tendrá en el corto plazo y que juega contra las economías emergentes. En esto no hay que engañarse en nuestro país: el peso está entre las monedas más depreciadas en los últimos meses, junto con el rublo de Puttin y la moneda de la señora Cristina Fernández…. Venezuela no se cuenta.

En el caso nuestro, el abultado déficit en cuenta corriente que se está llenando con endeudamiento externo e inversión externa parece que ya no tendrá más ese soporte, en buena parte porque ni el petróleo ni la minería se presentan como opciones. En el caso del crudo, los bajos precios internacionales inhiben la inversión al menos en una primera etapa y en la minería el ambiente no parece el mejor por la apatía colombiana para definir proyectos y una ruta clara en la política. Ni en carbón, ni el oro, ni el níquel hay ambiente para hacer inversiones nuevas.

No es la catástrofe, pero este podría ser un buen momento para que la industria extractiva amortiguara el golpe, siempre y cuando se hubiese tomado la decisión hace unos años. No se hizo y en estos sectores la maduración es lenta.

Que hay ganadores con la devaluación es evidente, pero nadie sabe su carácter sostenido, como tampoco puede ser argumento sólido que la depreciación del peso contrarreste el impacto de los menores precios del crudo. En el neto, nadie puede medir el resultado, pues una cosa es el impacto fiscal y otra muy distinta es la evaluación del inversionista.

¿Seguirá apreciándose el dólar? Hay quienes creen que todavía queda campo para corregir una subestimación. Y se mantendrá la caída de los precios de las materias primas, soporte de muchas economías? Dios no lo quiera… pues nos haría mucho daño.

 

 SILVERIO GÓMEZ CARMONA

Director | Editor

Silgom2012@hotmail.com

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