Optimismo por el caso colombiano

Redacción Revista Petróleo y Gas octubre 16, 2013 Comentarios desactivados en Optimismo por el caso colombiano

cisneros

Cada día se reafirma más la teoría que el futuro petrolero del país está montado en la sumatoria de pequeños descubrimientos y no en un gran hallazgo. Entrevista con experto.

Alberto Cisneros Lavaller es presidente de Global Business Consultant, importante compañía de consultoría petrolera en América Latina. Trabajó alrededor de 20 años en la venezolana PDVSA y en su filial Mataven Shell. Salió de la empresa cuando el presidente Hugo Chávez destituyó a un grupo de importantes ejecutivos de primera línea de la empresa estatal.

Ahora Calderón recorre distintos países de América Latina asesorando a gobiernos y firmas petroleras. Fue invitado a Bogotá por la Instituto de Minería y Petróleo de la Universidad Sergio Arboleda. Dictó una conferencia a académicos, analistas y funcionarios de la industria petrolera.

Como analista del mundo petrolero, cree que el panorama de la industria sufrirá cambios en el mediano plazo, pero en forma progresiva, en el entendido que tradicionalmente el ciclo tiene una duración entre 5 y 7 años entre las etapas de exploración, explotación y obtención de derivados.

Los cambios en el futuro estarán dados por el petróleo y gas no convencional, dentro del cual está el petróleo y gas de esquistos, pero el reto es activarlo comercialmente desde el punto de vista de un beneficio de la inversión; el petróleo y el gas tienen un costo alto por la tecnología e innegable impacto ecológico, al comienzo y al final, pues primero requiere agua y al final porque lo que se ha inyectando a las rocas es agua que debe ser procesada por químicos, lo cual requiere limpieza para no contaminar la vida animal, vegetal y humana.

“Son problemas que se deben solucionar y que no son fáciles”, sostiene Cisneros.

Pero, ¿Estados Unidos cambiará el panorama petrolero del mundo?

Para 2018-2020, ese país tendrá una producción de 14 millones de barriles por día (bpd), lo cual no es un impacto menor. Es una realidad, su disminución de la importaciones, así no logre su total autoabastecimiento y que no tenga los problemas ecológicos y las manifestaciones de los grupos verdes.

Es muy difícil tener la bola de cristal y seguramente habrá picos y valles de los precios. El aumento de la producción está en camino de que continúe la tendencia, pero va a tender a atemperarse.

¿Y América Latina?

América Latina no es menor en cuanto a reservas, pues tiene países clave como Argentina, México y Brasil, lugares donde más se atesora este tipo de fuentes no convencionales. Una evaluación que hizo una revalorización, ubicando a Argentina en 825 trillones de pies, México entre 525-530 y Brasil y más de 250 trillones de pies cúbicos. Quien está más avanzado es Vaca Muerta en Argentina, proyecto en el que se llegó a un acuerdo con Chevron para una inversión que permita su desarrollo. De cualquier forma, Argentina mantiene un problema jurídico con Repsol que enreda el futuro y abre una gran incertidumbre.

México y Brasil no tienen una planificación tan desarrollada, pero la referencia es que estos volúmenes son, de lo que se puede llamar en petrolero, reservas probables, que deben ser certificadas para ser reservas probadas. Todo el mundo trabaja con reservas posibles.

¿Y cómo analiza el caso colombiano?

Hay que identificar a Colombia con petróleo, pero no es un país petrolero, lo cual es una bendición. En el caso de Venezuela, ha sido el monocultivo del petróleo que ha generado una política gubernamental errada, con un criterio meramente rentístico.

El petróleo se lleva por los cachos a otros sectores y los distorsiona. En los últimos doce años estaba declinando el horizonte en Colombia y se esperaba que iba a ser importador de petróleo. Por un gran descubrimiento de petróleo pesado en los llanos, donde ahora estamos en la cúspide, estamos con una euforia que no terminará en el mediano plazo. El asunto es que no se está bien en reservas, pero se puede ser optimistas.

¿Sobre la expectativa de un gran descubrimiento?

Va a ser muy difícil encontrar un gigante, pero si bien es posible, no deja de ser menos posible que pequeños descubrimientos vayan adicionando no solo las reservas sino ir gradualmente aumentándolas. No creo que Colombia sea un Medio Oriente, es posible que pequeños descubrimientos permitan ampliar la cantidad de reservas.

El factor de éxito de las empresas en los últimos años ha sido grande: ha habido unos 70 a 80 descubrimientos exitosos, lo cual es muy alentador. Colombia se asemeja más al caso Saudita montado sobre una política que sobre volumen, caso de Venezuela. Por eso, soy optimista del futuro del petróleo en la realidad colombiana de mediano y largo plazo.

¿Y cómo ve el panorama de Venezuela?

Hay una realidad de aparente cambio. Se está produciendo una especie de mini apertura con el sector, apoyando al productor de servicios. Hay una luz al final del túnel, pero esa apertura tendrá que venir en el mediano plazo. Estas pequeñas señales forman parte de esa apertura y lo importante es saber los modos en que se dará. Todas las cifras muestran una reducción de la producción en un caso de 2,3 millones de barriles y en oficial de 2,7-3,0 millones. Esa declinación se explica porque la cuenca de Maracaibo es la segunda más antigua y se requiere inversiones por USD 4.000 millones, lo cual configura una situación dramática, pues Orinoco ha sufrido un proceso de negociación de ida y vuelta con demoras entre 12 y 18 meses para avanzar. Y esto se logra con inversión en talento humano. De ahí que es necesario producir esta apertura y los socios están en el mundo y los resultados no se verán en el corto plazo; dado el obligado ciclo petrolero.

Por último, ¿qué piensa de China?

En principio, China es un gran consumidor y en este sentido, como país emergente, seguirá siendo determinante, así su tasa de crecimiento económico ascienda a un significativo 7 por ciento, pero inferior a su récord. Si el consumo mundial sube 800.000 barriles-día, 300.000 a 400.000 los explica China, esto es, una tercera parte.

Desde el punto de vista de suministro es diferente, pues está a la caza de petróleo y gas y en particular Colombia y Venezuela son receptores naturales de empresas chinas que tienen participación en petróleo. Pero ese país está y estará ahí presente en la economía mundial y en petróleo.

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