Un peligro llamado Trump

Redacción Revista Petróleo y Gas febrero 12, 2017 Comentarios desactivados en Un peligro llamado Trump

El escenario que se dibuja para el mundo con la llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos no es para nada tranquilizador.

“A partir de ahora, será América primero. Cada decisión que tomemos en comercio, impuestos, inmigración, asuntos exteriores se tomará en beneficio de los trabajadores americanos y de las familias americanas”. 

Con este pregón de borrón y cuenta nueva, Trump arranca una nueva era al comando del poderoso país, llena de sobresaltos mediáticos y también profundos cambios –que nadie sabe hasta dónde llegarán- que obligará al resto de las naciones a prepararse, acomodarse o repudiar las maneras y estilo que habrán de imponerse bajo esta doctrina populista del proteccionismo y del nacionalismo, siempre pensando que por más temor y zozobra que despierten no hay olvidar que Estados Unidos tiene 320 millones de habitantes y en el mundo hay más de 7.300 millones, lo que representa un poco más del 4 por ciento del total y en términos del PIB es poco menos de la cuarta parte del global, consideraciones que no pasan por la mente del mandatario y que implican una interdependencia y necesidad mutuas en la política, la economía, la seguridad y la ciencia, entre otros. 

Donald Trump impresionó a todos con el triunfo, pero ya con el poder en la mano, vale la pena preguntarse si podrá gobernar con ideas zigzagueantes o mostrar, por ejemplo ¿cuál es su programa energético?, ¿qué aspectos de la coyuntura actual hay que seguir con atención? o ¿qué efectos podría tener su manejo mediático en el mediano plazo?

Una cosa es anunciar que se incrementará la producción de combustibles fósiles como petróleo, diésel y gas, que se restaurará la industria del carbón “para sostener el crecimiento del empleo” y se eliminarán las regulaciones recientes en materia de fractura petrolera porque es un “cuento” de los ambientalistas… Otra cosa muy distinta es planearlo y hacerlo. La verdad se desnuda: sus promesas de campaña carecen de detalle… esto es, no dice el cómo. 

La producción de crudo estadounidense casi se dobló durante los primeros siete años de Obama y el fracking abrió vastos nuevos depósitos de petróleo y gas. Esto fue determinante para que el país saliera de la crisis financiera. La caída reciente en la producción no se debe a oportunidades de perforación, como lo cree Trump, sino es el resultado de los bajos precios por unas condiciones del mercado.

No es un secreto que Trump quiere ser la antítesis de la administración Obama y que tiene como aviso la independencia energética dizque “de cárteles y oponentes”, para lo cual apoyará con todo a empresas de extracción con la ilusión de que por ahí llegarán los “millones de empleos” prometidos. Una caída de los precios del crudo por la mayor oferta truncará su sueño y tendría el impacto adverso, escenario que se reforzará con la paradoja del hallazgo del yacimiento más grande la historia de Estados Unidos, en Wolfcamp, Texas, y que reportará 20 mil millones de barriles de crudo y 16 mil millones de pies cúbicos de gas.

El escenario que se dibuja para el mundo con la llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos no es para nada tranquilizador. Su gran programa de infraestructura chocará con los menores impuestos que ofreció para los ricos y solo un alza en las tasas de interés facilitará su financiamiento. El dólar se seguirá revalorizando en el marco de un delirio proteccionista irracional. 

La autarquía, el caso extremo de proteccionismo, que pregona Trump, solo conduce al aislacionismo y el daño será muy grande para ese país y para el mundo.

 

SILVERIO GÓMEZ CARMONA,

Director

silgom2012@hotmail.com

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